Que es el Gluten?
El es una proteína que se encuentra de manera natural en cereales como el trigo, la cebada, el centeno y en algunos casos, la avena. Su función principal es proporcionar elasticidad y estructura a los productos horneados. Esto permite que sean más esponjosos y consistentes. Gracias a esta característica, es muy valorado en la elaboración de pan, bollería y otros alimentos de panadería. Además, contribuye de forma directa a mejorar la textura y el volumen final de estos productos.
Para la mayoría de las personas, su consumo no supone ningún problema. De hecho, forma parte habitual de una dieta equilibrada. Sin embargo, existen colectivos para los que esta proteína puede representar un riesgo importante para la salud. La celiaquía es una enfermedad autoinmune. En ella, el organismo reacciona de forma negativa al ingerir esta sustancia. Como consecuencia, se producen daños en el intestino delgado. Esto dificulta la absorción de nutrientes esenciales, como vitaminas y minerales. Si no se controla adecuadamente, esta reacción puede tener consecuencias graves a largo plazo.
Las personas que padecen esta enfermedad deben seguir una alimentación estricta. Incluso cantidades muy pequeñas pueden activar una respuesta inmunológica perjudicial. Además, existe la llamada sensibilidad no celíaca. En este caso, aparecen síntomas digestivos y generales. Entre ellos se encuentran la hinchazón, los dolores abdominales, la fatiga o el malestar tras su consumo. Todo ello ocurre sin que exista el daño intestinal característico de la celiaquía.